Alerta energética en Ecuador: El Gobierno recurre a la generación privada ante déficit hídrico

Ecuador atraviesa una fase crítica de vulnerabilidad energética que ha llevado al Operador Nacional de Electricidad (Cenace) a activar mecanismos de contingencia excepcionales. Ante la drástica caída en la generación hidroeléctrica —base de más del 70% de su matriz— el Gobierno ha solicitado al sector privado encender sus propios sistemas de generación autónoma durante franjas horarias de alta demanda. Esta medida, aunque no obligatoria, busca aliviar la carga del Sistema Nacional Interconectado y mitigar el impacto de la menor potencia disponible en centrales estratégicas como Coca Codo Sinclair y el complejo Mazar, cuyas operaciones se han visto afectadas por variaciones hidrológicas.

La situación actual ha derivado en cortes de energía no programados en provincias clave como Pichincha, Guayas y Manabí, evidenciando la fragilidad estructural de un sistema altamente dependiente de condiciones climáticas y de una infraestructura concentrada. Este escenario de estrechez en la oferta energética obliga a las industrias y comercios a depender de sus propias plantas de diésel o gasolina para garantizar la continuidad de sus operaciones. El caso ecuatoriano sirve como un recordatorio técnico para la región sobre la importancia de la diversificación de fuentes y la necesidad de contar con sistemas de respaldo robustos para evitar la dependencia crítica de las importaciones o de fuentes hídricas variables.

“La activación de la generación privada es un síntoma claro de la estrechez en la oferta energética y de la urgente necesidad de fortalecer la resiliencia y autonomía de la infraestructura eléctrica industrial.”